Y SERÁS AMADO!

1
Valoramos vivir en el Reino de Dios
Uno de los temas más expresados por Jesús en el Nuevo Testamento es el Reino de los Cielos o el Reino de Dios, el cual no es un espacio delimitado geográficamente. Es esa dimensión sobrenatural donde la voluntad perfecta de Dios irrumpe en lo imperfecto y doloroso del mundo terrenal. Debemos reflejar nuestra ciudadanía, nuestra pertenencia al Reino de Dios con cada aspecto de nuestra vida.
2
Valoramos experimentar la Presencia de Dios
Si somos ciudadanos del Reino debemos tener una relación con el Rey de ese reino. Invertimos un buen tiempo en la música de adoración durante nuestras celebraciones, porque creemos que es de gran importancia pasar tiempo en la Presencia de Dios, por que es ahí donde somos confrontados, sanados y transformados.
3
Valoramos ser una comunidad Reconciliadora
En 2 Corintios 5:18 se nos indica que hemos sido llamados al ministerio de la reconciliación, pero, ¿cuál reconciliación? La reconciliación entre la creación y su creador. Llevar a los hombres y mujeres a reconciliarse con Dios, y por medio de esto ver cómo Dios sana las relaciones entre las personas.
4
Valoramos hacer Misericordia
Esto es, sencillamente, seguir el ejemplo de Jesús. Lo que él hizo con quienes se encontró en su ministerio: alimentar, consolar, visitar a los enfermos entre otras acciones. (Ejemplos: Entregar diarios de comida a familias en necesidad, destinar un monto del ingreso congregacional para acción social en la comunidad, donar tiempo y recursos para ayudar a personas y familias en tiempos difíciles.
5
Valoramos crecer en Relevancia Cultural
Necesitamos compartir el mensaje del evangelio de una manera que sea relevante para nuestra cultura, para nuestra gente, específicamente en la iglesia local de cada pueblo o ciudad según su cultura y costumbres.

